domingo, 27 de septiembre de 2015

Soplando niebla...

La niebla es un fenómeno estacionario que se produce a veces delante de la mirada. No nos permite ver con claridad. En ocasiones es tan espesa que no podemos tener percepción de nosotros mismos e incluso, como en una pesadilla, avanzar es una incógnita que aterra.
La niebla en Marte es como polvo de diamante, brilla con tanta intensidad que te ciega, y su espesor es tal, que erosiona parte de los lugares en los que aparece.
En los días de niebla, los viajes interplanetarios se cancelan. Se lo que es la niebla y atravesarla a ciegas en un vuelo suicida y regresar con la certeza de que se había disipado. No soy valiente, sólo he abierto los ojos y las alas con un corazón en la mano…
Tú eres mi primavera. Mi color verde, mi sonrisa. Mis ganas de deshojar una preciosa margarita susurrándole tu nombre, mi deseo en las estrellas, mis ganas de pintar el mundo de rosa…mi canción y mi pensamiento preferido.
Hay quien atraviesa esa nube espesa en una máquina del tiempo, viajando entre planetas para llegar hasta donde su corazón late…y hay quien prefiere soplarla…puede ser más lento, pero ¡qué más da el método!…lo importante es pensar en qué es lo que deseas encontrar detrás…

Dime… ¿me ves?...

7 comentarios:

Willy dijo...

Me encanta como siempre...
mejor escribir aquí, no?
Arriba el vandalismo literario!!

Isabel de León dijo...

Gracias Willy por pasar!! Siempre es mejor escribir,sea dond sea jajajajajaja
Saludos de la chica encantada

Desinflada dijo...

Me encanta chica lo que escribes! !!!siempre me llega al corazón!!

Isabel de León dijo...

Gracias Desinflada x pasar!!d eso se trata dl corazon...
Gracias x pasar a leer a la chica

Yousepe dijo...

Respira hondo y... a soplar!!

Isabel de León dijo...

Jajajajjajajajaja siiiii!!!esa es la actitud!!!gracias vecino x pasar a leer!!!
Saludos de la chica d al lado jejeje

Yousepe dijo...

No hay opción a otra actitud! como dice el refrán aquí el que no sopla vuela ajjaajajj.
Gracias a ti por regalarnos cada cierto tiempo tus relatos