
Estaré debajo de las setas si es ahí donde me vas a encontrar. Agazapada y asida al tallo, quizá incluso, como un gnomo, construya en ella mi hogar. O en el deslizar de una pista de hielo…anclada a los lazos de unos patines de un idioma extranjero.
Estaré en un rayo de Sol, de los que te envié para calentarte en la lejanía…quizá un día quieras transportarte en uno hasta donde estoy yo.
Estaré en un dibujo animado, para hacerte reír y así tengas un buen recuerdo mío. O detrás de las cámaras, una vez estuve delante…pero sé que tú estarás ahí.
Estaré en el sonido de una guitarra, o en el de un platillo cuando intentes recordarme en una nota o en el final apoteósico del ritmo que buscabas.
En una película del oeste donde Clint es tu héroe preferido y no haya sólo encuentros de carnaval. O en un cortocircuito para que como buen electricista encuentres el cable que se me descolocó y me dejó chisporroteando.
Estaré en los gestos malinterpretados por culpa de la timidez, para que en un momento de valentía podamos descifrar las palabras que no pudimos escuchar del otro.
Estaré en una noche, sólo en una, porque no nos dimos más tiempo para hacer magia de un breve encuentro.
Estaré subida al barco que te lleva a la isla colombina donde nos conocimos, pero bañándome en las aguas turquesa de las del fin del archipiélago…porque son las que enamoran.
Estaré entre las nubes…porque es mi lugar preferido y cuando las veas pasar sabrás que yo he planeado sobre ellas, o que simplemente, han pasado por encima de ambos.
En donde quieras encontrarme…estaré, porque tú nunca te has ido.