
El mundo es de los locos…de los
locos de amor, si, esos están incluidos. De los que desean saber cómo y cuándo,
por qué, para qué, como qué…y sobretodo de quién…con quién… ¿tu me mi conmigo?
Los locos de amor no ven
corazones, el corazón les palpita tan fuerte que tienen que agarrarse el pecho
para que no escape. Sonríen a destiempo y sin sentido porque recuerdan el objeto
de su amor incluso en el devenir de las nubes…y sobretodo en el ulular del
viento, porque el viento es otro loco. Y cuando lo tienen delante…el mundo se
para y a veces las palabras no salen y de fondo…hay música. Una melodía que
compone tu cuerpo que se dedica a danzar desconociendo los pasos. Y en el
silencio, en la solitud…extrañan, porque hubieran deseado simplemente estar.
Y si, ella era una loca, que de
madrugada agarró con una mano fuertemente su pecho, para poder escribir con la
otra de su corazón.