martes, 24 de noviembre de 2015

Desde mi humanidad...

La cogió delicadamente, suave entre sus manos. Como quien intenta resguardar para siempre una pompa de jabón que está a punto de desvanecerse…y ella frágil, arrullada por una brisa leve, se dejó llevar.
Te he estado esperando toda mi vida-dijo él, y la burbuja se rompió para siempre. Miles de kilómetros, cientos de galaxias, diferentes planetas y era aquí donde por fin, sin ninguna duda, supo que quería ser finita…alrededor de sus brazos.
Los marcianos no somos eternos, tenemos la capacidad de viajar en el tiempo y eso nos da mucha ventaja para poder jugar con la relatividad de nuestra vida. Nosotros decidimos como ampliarla o cuando finalizarla. Hay marcianos con cientos de años y los hay cuya vida apenas quiso durar un parpadeo. No por ello son menos plenas…
En la Tierra todo es finito…todo tiene un tiempo estipulado. Un principio y un fin. Si bien es cierto que hay cosas que perduran más allá, en una memoria “histórica”…no es más que eso, recuerdo…
Pero ya no me importa, sin saberlo, ya lo tenía más que decidido…hace tanto que nos buscábamos…
Eres mi omega, mi último viaje en el tiempo, eres quien me ha dado un corazón y por quien dejo de ser marciana.